domingo, 27 de mayo de 2007

¿Será cierto esto?

Averiguando sobre curiosidades del cuerpo humano, encontré en esta página web la siguiente información:

"Las lágrimas de felicidad no existen. Según algunos psicólogos, cuando lloramos de satisfacción, lo que hacemos realmente es descargar la tensión que hemos acumulado y contenido en los malos momentos. Cuando algo nos alegra, ese tensión se suelta de golpe en forma de llanto".

Me cuesta creerlo. Además, no tiene mucho sentido que cuando estamos alegres recordemos los momentos tristes.
Quiero seguir pensando que soy una persona sensible, no (más) tensa.

sábado, 26 de mayo de 2007

Un arcoiris mágico

Sí, ayer tuve mi momento azul. Felizmente fue sólo un momento. Una excelente noticia lo convirtió en un momento verde, lleno de esperanza y poco a poco más colores se sumaron a la celebración. Y es que cuando empiezan a llover buenas noticias, los colores mágicamente aparecen y te susurran al oído: nuestra misión es hacer de tu vida un arco iris.

lunes, 21 de mayo de 2007

Vivir las aventuras de Tin Tin

Leer a Tin Tin es uno de los más gratos recuerdos que guardo del fin de mi infancia. No me olvidaré el día en que vi los libros de historietas en la casa de mis primas: se imponían en el librero largos y ligeros; coloridos y elegantes. Acostumbrada a leer historietas blandas y breves (aunque no menos entretenidas) como Lorenzo y Pepita, Mi pequeña Lulú o Archie; reconocí de inmediato que con Tin Tin iba a vivir una nueva experiencia. Y no me equivoqué.

Desde el principio las historias y los personajes me atraparon: el joven y vehemente detective Tin Tin, su fiel compañero perruno Milú, el capitán Haddock, el despistado Tornasol... Además cada aventura se ambientaba en un país distinto, lo que me permitía viajar con la imaginación a otros paisajes, culturas y personajes. El primer libro me impulsó a leer más y, uno tras otro, leí toda la colección.

Debo confesar que enviadaba un poco a Tin Tin, ¿quién no ha soñado con recorrer el mundo para resolver misterios, conocer personajes asombrosos y siempre salir victorioso? Gracias a Hergé, el genial creador de Tin Tin me sentí un personaje más de sus aventuras. No todos los autores logran ese efecto en sus lectores. Y hoy quiero rendir un pequeño homenaje por los cien años del nacimiento de este historietista belga que encantó y sigue encantando a niños y jóvenes en todo el mundo con sus aventuras exentas de malicia y plagadas de entretenimiento. Hergé supo transformar el espíritu de rebeldía y aventura de los jóvenes en Tin Tin, espíritu que debería perpetuarse en todos nosotros, como en sus historietas, a pesar del tiempo.Viñeta de "El templo del Sol" aventura ambientada en el Perú. En la imagen podemos ver al capitán Haddock y a Tin Tin. Créditos de imágenes: www.editorialjuventud.es
Nota: Steven Spielberg está preparando una trilogía de las historias de este increíble personaje.

martes, 8 de mayo de 2007

¿Qué personaje de Fantasía/Ciencia ficcción eres?

Hice este test que me pasó JL y me encantó el resultado.
Gandalf es uno de mis personajes de fantasía favoritos.

Which Fantasy/SciFi Character Are You?



A wandering spirit caring for a multitude of just concerns, you are an instrumental power in many of the causes around you.

And so am I, very dangerous: more dangerous than anything you will ever meet, unless you are brought alive before the seat of the Dark Lord.

Gandalf is a character from the Middle-Earth universe. TheOneRing.net has a description of him.

viernes, 20 de abril de 2007

La rabia



La rabia es áspera y salada como sangre,
hay que tragarla tragarla tragarla
para que nadie vea que nadie
¿Vale
la pena?
Saberlo es la grandeza que no tengo. [...]
Helena Ramos


Cuando tengo rabia me consume por entero. Come mis pensamientos, mi sentido común, mi don de gente, mis ganas de olvidar o de solucionar, mi agua, mi tolerancia, mi calor... y me transforma en esa otra persona que no quiero ser, pero soy... por un momento.

El rojo pinta mi rostro haciendo evidente su presencia. El tono de mi voz se vuelve poco hospitalario, se torna grave, contralto y tembloroso. Mi cuerpo se pone tieso: el frenético latir de mi corazón le roba energía al resto.

Mis palabras... mis palabras siempre hubiera sido mejor que se pierdan en la fragilidad del tiempo. Pero, siempre logran vencer a las que después quiero decir y salen primero. Es muy tarde ya cuando quiero que regresen a mi cerebro. A veces dañan, a veces generan más rabia y casi siempre son incomprendidas.

Pasado el momento, retorno y me niego a ser consumida de nuevo. Sin embargo, cada oportunidad de enfrentarlo, no puedo... pero intento.


Ilustración: Patricia Metola @ www.tipica.blogspot.com

sábado, 14 de abril de 2007

Mamá burbujita

¿Qué niña seguidora de Yola Polastri no soñó alguna vez con ser burbujita? Yo fui una de ellas. No pude ponerme las trencitas de lana, tampoco pintarme la cara como una muñeca, pero sí aprendí las coreografías. Así, todas las mañanas que veía el programa me ponía mis "chinitas" negras (lo único que sí tenía del atuendo de las burbujitas) e imaginaba que yo estaba allí bailando y que el calor que sentía al bailar se debía a la luz de los reflectores del estudio de grabación. Era una burbujita, era una estrella.

No pude cumplir mi sueño entonces, pero ahora lo he podido realizar y tengo como espectador a la persona más especial de mi vida. Gracias a la magia de Internet he rescatado las canciones de Yola que escuchaba cuando era niña. También he podido rescatar de un empolvado rincón de mi memoria las coreografías que alguna vez aprendí. Ignacio me mira atento, un poco desconcertado, a veces sonríe... ¿qué pensará? Yo le cantó y bailo emocionada como si quisiera que sienta la misma alegría e ilusión por las canciones que colorearon mi niñez. Como si quisiera que sepa que gracias a él, el sueño que tuve hace años ha sobrepasado mis expectativas: soy una burbujita, soy su estrella.

Para recordar un poco a Yola quiero compartir este video que encontré en YouTube. Es de la canción favorita de Ignacio: "La feria del Cepillín".

lunes, 26 de marzo de 2007

Recordando apagones


Hace un par de semanas quise prender la luz del baño y no funcionó. Mi primera sospecha natural fue pensar que se quemó el foco, la segunda que se habían quemado los plomos. Ya me había olvidado sospechar de algo que era pan de casi todos los días hace años: un apagón.

Los apagones en la época del terrorismo eran sorpresivos, pero cotidianos. Seguramente en ninguna casa faltaban velas o linterna; tampoco radio a pilas para escuchar las novedades via RPP. Los escolares hacíamos las tareas a la luz de las velas y a falta de terma, se hervía agua para el baño. Nada de esto se extraña con nostalgia.

Luego vino el racionamiento de luz. Los limeños nunca olvidaremos aquellos años mozos en los que existía. ¿Qué era esto? Simplemente que habían horas afortunadas durante el día en las que podíamos disfrutar de luz eléctrica. Todos esperábamos ansiosos la notificación que llegaba a la casa indicando cuándo no dispondríamos de luz.

Pero, no deberíamos quejarnos, la falta de luz eléctrica nos obligaba a exprimir ideas de la cabeza para pasar el tiempo sin aburrirnos. Yo tuve que ingeniármelas para poder sobrevivir a una hepatitis en plena época de racionamiento de luz. En las mañanas, leía, hacía geniogramas, escuchaba radio a pilas, escribía, jugaba con mis hermanas (todavía no iban al colegio)... pero igual me aburría soberanamente. Por las noches, era más divertido. Casi todas las noches mi papá sacaba su guitarra y sus cancioneros e improvisábamos un karaoke unplugged. Así aprendí muchas canciones de los Beatles, Paul Anka y muchas otras del recuerdo. ¡Cómo nos divertiamos! Quizás sea lo único por lo que añoro, a veces, los apagones.

Créditos foto: Ginle Cubillas Arriola @ http://www.bitacoracubana.com/artesplasticas/portada.php

lunes, 5 de marzo de 2007

¡Qué bonita familia, pero qué bonita familia!

¿Se acuerdan de esa frase de la serie de televisión "Mi secretaria"? Hoy leí con tristeza que el actor 'Pompín' Iglesias, que hizo famosa a esta frase, ha fallecido.

Mientras leía esta noticia tuve un viaje de regreso a mis vacaciones de verano cuando era niña en las que no sé por qué me encantaba ver esta serie. No creo que fuera un programa dirigido a los niños, pero a mí me fascinaba. Siempre me alegraban el día Lupita, "la secretaria" tan responsable y romántica; la agresiva 'Pelangocha' que casi siempre "maleteaba" al jefe y este la amenazaba diciéndole "te voy a reportar, te voy a reportar", la telefonista Judy; pero sobretodo el graciosísimo hermano de Lupita 'Cesarín', asistente del jefe Caritino Estudillo y Picoy.

Ni siquiera me acuerdo muy bien cuál era la trama de esta serie, ni la historia detrás de cada uno de sus personajes, pero agradezco todavía poder saborear el recuerdo de las carcajadas y buenos momentos que me dio.

Les dejo este video para que recuerden conmigo.

Una bolsa persuasiva

Punto para Ripley.

Cansada de ver los mismos encartes de siempre que vienen en el periódico, ayer me sorprendió gratamente una forma de hacer publicidad distinta: una bolsa de Ripley que ofrecía comprar todo lo que cabía en ella con el 20% de descuento.

Como, entre otras cosas, estudié publicidad en la universidad suelo ser bastante crítica con la forma en que se hace publicidad acá. Debo confesar, con un poco de tristeza, que pocas campañas me sorprenden ultimamente, así que ver esta bolsa fue como una brisa de aire fresco, bastante reconfortante.

A fin de cuentas, el objetivo de la publicidad es persuadir creativamente a la gente a que compre un producto o una idea y esta me parece una original y magnífica forma de hacerlo.

viernes, 23 de febrero de 2007

Orgullo de hermana-mamá

Días antes del examen de admisión PUCP
-Mami, hace unos días soñé que Clari no ingresaba.
-Uy hijita, ni digas, sería terrible para tu hermana. Ella se siente tan segura y autosuficiente.

Luego del examen de admisión PUCP
-Papi, qué me dices de lo de Clarisa. Y yo que había soñado que no ingresaba.
-Creo que su determinación jugó a favor de ese resultado.

Así es, mi hermana menor ingresó a la Católica. No sólo ingresó, sino que lo hizo en el segundo puesto. Aunque nunca dudé que iba a ingresar, a pesar de mi sueño, no puedo negar que el resultado me sorprendió... nos sorprendió a todos.

Clarisita es como mi hijita -nos llevamos 13 años- y no pude contener las lágrimas de emoción y orgullo cuando me enteré de tremenda noticia. Sé que suena algo cursi, pero es que soy de las personas que no guardan sus emociones. Lloré cuando mis hermanas hicieron la Primera Comunión y la Confirmación, por ejemplo. No me da vergüenza decirlo, aunque a ellas creo que sí les da un poco de roche cuando me ven en esas situaciones.

Estoy de acuerdo con mis papás sobre Clarisa: además de inteligente es una chica muy determinada para conseguir lo que quiere. A sus 17 años es madura y responsable (sin ser cucufata) y espero que ese mismo espíritu la acompañe en esta etapa llena de nuevas experiencias. Mucha suerte 'manita.

domingo, 18 de febrero de 2007

Renovación

Ignacio, mi pequeño bebe de 2 meses se roba mi tiempo casi las 24 horas del día y no deja mucho espacio para que otras cosas (aparte de las que él cada día me presenta) impresionen mi umbral. Su evolución diaria me tiene hipnotizada. El ser madre aún me tiene perpleja. Todavía lo considero un desafío como comentaba en este post, pero ahora además pienso que es un maravilloso camino en el que, como mi chiquitito, empiezo a descubrir un mundo nuevo.

Sin embargo, para que este blog no se quede huérfano, decidí renovarlo. Gracias al post The Bloggies (part 2) de Dragón en su blog Mis otros dragones descubrí Pannasmontata, un lugar del que pude copiar este template. La adaptación fue fácil gracias a que vivo con un esposo-geek y él se emociona con estas maravillas de la tecnología y yo, no tanto. Me siento satisfecha con el resultado y espero que pronto pueda postear algo que impresione el umbral de mis sentidos.

miércoles, 24 de enero de 2007

Confieso: me atrae la frivolidad

Sí, a pesar de mi pose de intelectual, debo admitir que la frivolidad endulza mis sentidos. Prueba de ello es mi fascinación por estar enchufada non-stop a la televisión viendo la señal de E! entertainment television y similares. Incluso tengo una obsesión por no perderme eventos como los Golden Globes (red carpet incluido), el Oscar, el Miss Universo... y ay! del que me interrumpa cuando los estoy viendo.

Cada vez que reflexiono sobre el porqué de esta fascinación, no hallo respuesta racional. Se podría pensar, psicologeando, que quizá guarde envidia por la vida que llevan los ricos y famosos o tal vez, porque el mundo en el que viven lo asumo como irreal, fantástico, casi mágico... pero, sé que no es así: la vida que lleva esta gente es tan o más difícil que mi cotidiana y simple existencia.

Entonces pienso que es algo sensorial, hasta hipnotizante. Cuando veo uno de estos programas, mi razón está adormecida, desenchufada y tan sólo mis sentidos son estimulados.

jueves, 28 de diciembre de 2006

¿El lenguaje a paso de cangrejo?

Hoy mientras hacía zapping me topé con dos caras conocidas en el programa Fulanos y Menganos de Plus TV: los profesores de Lengua Castellana Biondi y Zapata. A pesar de que nunca lleve alguna clase en la universidad con ellos, todos sabíamos quiénes eran.

Recuerdo que el curso de Lengua 1 en la universidad me pareció una pastrulada (como diríamos acá a un tema que parece haber sido planificado bajo los efectos de alguna droga). Bastante distinto a lo que estaba acostumbrada en el colegio: el típico análisis sintáctico de las oraciones, la identificación de los diptongos-hiatos-triptongos o la tildación de agudas-graves-esdrújulas... este curso proponía hacer una reflexión sobre qué era el lenguaje, la lengua, el habla... super interesante.

Y ahí estaban estos dos profesores... seguían reflexionando sobre el lenguaje a propósito de la publicación de su libro La palabra permanente: Verba manent, scripta volant. Teorías y prácticas de la oralidad en el discurso social del Perú publicado por el Fondo Editorial del Congreso de la República.
* Pueden leer más sobre el libro en el blog Zona de Noticias.

Entre otras cosas, dijeron algo que llamó mi atención: si antes la expresión escrita era la norma e incluso las personas trataban de hablar como se escribe para "sonar mejor" ahora sucede todo lo contrario. El peso de la oralidad ha desplazado la "formalidad" de lo escrito y ahora casi todos prefieren escribir como hablan.

También comentaron sobre la que yo no sé si llamaría evolución o involución del lenguaje.
Explicaban que la escritura "evolucionó" de ser ideográfica (tipo jeroglífica) a tener caracteres sólo consonánticos para finalmente llegar al esquema actual de vocales y consonantes. Sin embargo, planteaban que hoy en día se está regresando al principio: la forma de comunicarnos a distancia (internet, sms) utiliza un lenguaje básicamente consonántico (leánse mensajes como TQM -te quiero mucho-, el famoso "q" que reemplaza al "que" o el "x" al "por" o "tb" al "también" por mencionar sólo algunos). Concluyendo nuevamente que la oralidad estaba "invadiendo" la norma.

Personalmente yo prefiero escribir "bien" siguiendo la norma y evitando que la oralidad se adueñe completamente de ella. Aunque muchos afirmen que el lenguaje debe adaptarse al momento y circunstancias en los que se desarrolla, yo seguiré apoyando la norma. Eso no quiere decir que esté negando lo que sucede o que no me parece que cierto tono de oralidad en un discurso lo hace más atractivo y empático con el lector. Pero, creo que me pondría de mal humor leer siempre algo escrito de forma "abreviada" cual mensaje de sms.

miércoles, 27 de diciembre de 2006

La (poca) importancia de llamarse Domingo

Esta mañana estaba dándole de lactar a Ignacio algo somnolienta mientras veía un noticiero local. Mayormente las noticias que se anuncian no llaman mi atención y en vez de ser un elemento distractor eficiente suelen adormecerme más. Sin embargo, esta mañana el noticiero transmitió un pequeño informe que logró despejarme.

Resulta que en algún pueblo de Colombia que no logro recordar (en esta parte del informe todavía estaba bajo los efectos de la falta de sueño, es más no estoy 100% segura de que fuera en Colombia, pero de todas maneras era en un país sudamericano que no erael Perú) la mayor parte de la población lleva el nombre de Domingo o Dominga.

¿Cómo así? No es pura coincidencia o un gusto especial de este nombre por parte de sus pobladores, sino el resultado de una planificada estrategia creada por un cura del pueblo. Este sacerdote no tuvo mejor idea que "castigar" a todas aquellas parejas que llevaban a bautizar a sus hijos imponiéndoles el nombre de Domingo o Dominga si es que el hijo era concebido fuera del matrimonio.

No entiendo por qué la gente del pueblo no protestó y acató silenciosamente y de manera sumisa tremenda imposición. Personalmente, considero que el nombre es algo muy importante para alguien y a pesar de que ninguno de nosotros elige el nombre que le asignan, al menos es un nombre escogido (la mayoría de las veces) con mucho cuidado y cariño por nuestros padres y adquiere un significado especial.

domingo, 24 de diciembre de 2006

El desafío de ser madre

A pesar de lo que todas las mujeres predican, creo que ninguna de nosotras está preparada física y sicológicamente para ser madre. Personalmente nada de lo que viví anteriormente lo supera. No puedo negar que es maravilloso tener a tu hijo en brazos y maravillarte por cada pequeño gesto que hace, pero también es cierto que hay momentos en que tu resistencia física y emocional es puesta a prueba. Y nadie nos habla de esto.

Todas (madres, tías, amigas, conocidas y no tan conocidas) nos atemorizan o alientan para el gran momento del alumbramiento, pero nadie nos cuenta mucho sobre qué pasa después: noches en vela, senos adoloridos, un poco de depresión, un poco de mal humor... Yo fui sometida a una césarea y aunque muchas personas me advirtieron que la recuperación era dolorosa, debo admitir que nada se compara al "dolor" de los siguientes días en casa, el de las noches en vela batallando con la lactancia. Asimismo, nada se compara con la satisfacción de ver que tu hijo va ganando peso gracias a ti y que, a pesar del dolor, quieres que se alimente a través de ti y no de un biberón.

Considero, por eso, que la maternidad es un desafío... y mi experiencia recién comienza. Te embargan una mezcla de sentimientos: alegría, impotencia, dolor, temor, angustia, amor... y uno debe aceptar que es normal sentir todo eso y a la vez no sentirse mal, culpable o rara...

Ignacio cumple hoy 18 días. Sin duda es el mejor regalo de Navidad por adelantado que he recibido. Estoy aprendiendo a ser madre y es el mayor desafío que tengo y espero con ansias, algo de temor y emoción qué otras nuevas experiencias y retos me va a dar mi hijo.

domingo, 22 de octubre de 2006

Exijo mi derecho a quejarme

Sí, soy un poco quejosa y renegona... debo admitirlo. Considero que antes de conocer a JL lo era más, pues mi mamá siempre me decía "con ese carácter nadie te va a aguantar"..., pero claro, entonces era una adolescente y quién no ha sido aunque sea medianamente insoportable en esa etapa de la vida. En esos días mi estado "renegoso" era crónico, pues incluso lo hacía sin darme cuenta y en el camino, a veces, hería a quienes más quería.

Ahora, he mejorado mucho, muchísimo, pues ya no reniego tanto. El primer paso fue darme cuenta cada vez que renegaba o que iba a empezar a renegar, y no hacerlo. Asumir que no tenía sentido. Mis nervios y los de quienes estaban a mi alrededor se sentían agradecidos. Sin embargo, a veces me pasa que no puedo controlarlo y me pregunto "¿Es que acaso no tengo derecho a renegar, aunque sea un poquito? ¿No existen situaciones que lo ameriten? ¿Sólo de vez en cuándo? ¿No existirá alguna razón científica que diga que es normal y no pasa nada?

Por ejemplo, hoy fui a un supermercado para enviar una carta por correo postal. Llegué al mostrador y segundos después dos chicas más se acercaron para que les envuelvan unos regalos. Yo asumí que como yo había llegado antes y estoy embarazada me iban atender primero, pero no... Además, pensé, lo mío (pegar una tira de estampillas) tomaría a lo sumo 30 segundos y envolver dos regalos mucho más tiempo. Traté de contenerme, pero no lo pude evitar. Debí reclamarle a la chica que atendía, pero no lo hice. En cambio, empecé a susurrarle mi queja a JL que estaba parado a mi costado. Yo sé... él no tenía la culpa, ni tenía por qué aguantarme... Él trató de hacerme entender que nada ganaba renegando. Cosa que era cierta. ¿Era cierta?

Exijo mi derecho a quejarme, aunque sea de vez en cuando... Prometo no hacerlo seguido...

viernes, 13 de octubre de 2006

A propósito del Día del Huevo

Sin duda, el huevo es un alimento importante. Uno de los más nutritivos de la naturaleza. Una poderosa arma contra la desnutrición. La FAO decidió entonces que merecía que lo conmemoremos cada segundo viernes de octubre. Y por qué no.

Personalmente, este alimento despierta en mí desde recuerdos de una niñez accidentada con la comida, hasta la revalorización de las comidas sencillas para conquistar el paladar. No por nada dice Gastón Acurio que el arroz con huevo frito es uno de los platos más exquisitos que existen.

Como decía antes, el comer huevo me traer recuerdos de mi niñez. Sí, era martirizante para mí comer cuando era niña. Más aún para mi mamá y mi nana quienes luchaban día a día para que coma. Ambas, sobre todo la última, podían pasar horas sentadas junto a mí con juegos de aviones, convenciéndome de que lo haga por mi papito, mi abuelita y toda la familia, cantando… pero nada resultaba.

Sólo había algo que no tenía pierde: el huevo pasado. Mi mamá tenía una habilidad mágica para preparar el huevo pasado en su punto: ni muy crudo, ni muy cocido. No sólo era delicioso saborear cada cucharada, sino el rostro satisfecho de mi madre por haber logrado que su hija coma y que, además, le guste.

Hace años que no como huevo pasado. Por qué, no lo sé. Quizá porque parte del ritual involucraba que mi mamá lo hiciera.

Alejada del umbral de mis sentidos...

"Either I've been missing something or nothing has been going on."
Karen Elizabeth Gordon

Sí, hace ya más de un mes que nada impresiona el umbral de mis sentidos. O quizás sea que no le he dado oportunidad para que algo lo impresione. No lo sé.

El tiempo pasa tan rápido y las hojas de mi agenda se quedan vacías. A veces, no me importa; otras, sí. Suelo no tener tiempo para pensar en eso. Los minutos se roban mi vida y yo les robo poco a ellos. Porque no me doy cuenta. Y cuando caigo en cuenta ya pasaron.

No me quejo, me perplejo (si eso existe). A pesar de que no me devolverán el tiempo que pudo ser, me regalaron uno que pasó tránquilo, cómodo. Tan suave y sutil que no sentí su movimiento.
Pero ahora, al menos por momentos, quiero ser más consciente de mi tiempo y lo que puedo hacer surgir de él. Quiero robarle hechos al tiempo, dejar abierto el umbral y esperar alguna sensación, algún acontecimiento.